Organizada por la empresa viguesa Fabrica de Casas de Madeira, S.L. –Las 5 Jotas-, en colaboración con FEIM –Federación Española de Industrias de la Madera- y la propia Asociación de Fabricantes y Constructores de Casas de Madera –AFCCM-, la primera jornada técnica convocada por este colectivo a nivel nacional reunió hoy en Silleda a casi un centenar de industriales, arquitectos, técnicos, aseguradoras y entidades financieras afines al sector de las viviendas de madera.
El sector de fabricación y construcción de casas de madera está en auge. En los últimos diez años ha crecido un 10% y actualmente experimenta en España incrementos anuales en torno a un 25%. Hoy existen en nuestro país 40.000 casas de madera construidas en los últimos veinte años, principalmente adosados y viviendas unifamiliares. Aproximadamente un 40% de estas casas han sido construidas con el sistema de troncos. El resto se reparte entre las viviendas móviles y las casas de entramado ligero de madera. La tradición española de la construcción con madera quedó interrumpida hace muchos años en las estructuras de entramado pesado, pero la irrupción de sistemas constructivos foráneos reactivó esta industria.
Hoy el sector español de las casas de madera tiene su referencia en AFCCM -Asociación de Fabricantes y Constructores de Casas de Madera-. Sus asociados cumplen toda la normativa vigente inherente a esta actividad, y tienen en la garantía de calidad su denominador común.
El 80% de las personas que se interesan hoy por una casa de madera es España son menores de 30 años. No cabe duda: este sector tiene un gran futuro.
Un programa completo
El programa de la jornada abordó todos los principales temas ligados a la construcción y fabricación de casas de madera.
Tras la presentación de la Asociación y de las características de los sistemas constructivos más empleados hoy en España, se informó a un público numeroso y diverso -donde predominaban los industriales pero también había arquitectos, OCTs -oficinas de control técnico-, aseguradoras y profesionales del sector financiero- acerca de las principales maderas y tratamientos empleados en esta actividad para preservar la calidad y durabilidad del producto, sobre la posibilidad de asegurar y financiar este tipo de viviendas y también sobre la irrupción y aplicación de nuevos materiales y de las energías renovables en las casas de madera.
Futuro esperanzador
El sector español de fabricantes y constructores de casas de madera lleva muchos años intentando disfrutar de su derecho a que sus viviendas sean aseguradas; también en régimen de pequeñas, medianas y grandes promociones. Pero de momento la aplicación de la L.O.E. -Ley de Ordenación de la Edificación- sólo ha concedido a este colectivo que pueda asegurar sus casas si se fabrican o construyen para la autopromoción. Es decir, para viviendas individuales unifamiliares, en las que el promotor es el propio industrial o constructor, y no para proyectos urbanísticos más ambiciosos.
Primero con la labor de su fundador, Manuel Muelas, y hoy con su actual presidente, Augusto Cruzado, AFCCM está abriendo poco a poco el camino para solucionar esta injusticia; y ya comienzan a mostrar interés por este sector algunas OCTs y aseguradoras. Igualmente, son cada día más los bancos y cajas que observan una vía de negocio en la financiación de las viviendas de madera. Así, hoy día se realizan operaciones con absoluta normalidad.
Los colegios de arquitectos y aparejadores, condicionados por las diferentes normativas de orden estético impuestas en municipios y comunidades, sólo desean poder atender esta tipología de vivienda como a cualquier otra, respetando la normativa urbanística vigente.
Por su material básico y dominante, y también por las prestaciones de los sistemas constructivos más empleados, las casas de madera son respetuosas con el medio ambiente -fijan CO2 y su elaboración requiere menos consumo de energía-, admiten de buen grado los sistemas de generación de electricidad y calefacción mediante energías renovables y garantizan un ahorro energético global en torno a un 50% respecto a una construcción convencional.
Entretanto, la sociedad se interesa cada día más por todas estas importantes ventajas, a las que hay que añadir, por descontado, la del precio. El sector aspira a alcanzar cotas de fabricación y construcción parejas a las de los países más avanzados en la materia. Hoy es claro que sólo es una cuestión de tiempo.